Llegar a la India

La India tiene muchos tópicos. Seguramente, por eso es uno de los destinos donde las personas ponen muchas expectativas: espiritualidad, especias, colores, olores... toda una serie de tópicos que no son realmente con lo que nos encontramos cuando llegamos a este gran país.

Esto no significa que no existan. Claro que es una cultura espiritual, pero no nos engañemos; igual que cualquier otra. No debemos olvidar que la espiritualidad la llevamos dentro; cada uno de nosotros. Pero sobre la espiritualidad de la India, ya hablaremos más adelante.

Lo primero que nos llama la atención cuando salimos del aeropuerto es su olor. Es fuerte, y no muy agradable. Una olor que no se va hasta que dejas el país. Una característica que agobia a muchos; no es de extrañar, y que si le sumamos la polución y el tráfico intenso que podemos encontrar dependiendo de la hora que lleguemos, hacen de estos primeros instantes, una experiencia que no olvidaremos.

Si no tienes un taxi previamente concertado (normalmente con el hotel donde vayas), lo más aconsejable es que vayas a los tenderetes de TAXI PRE-PAID donde podrás alquilar uno. Hacia el centro de la ciudad cuesta unas 450 RPS (noviembre 2018).

Estos taxis son guvernamentales, o sea que, si te dejas convencer por taxis privados puede que intenten llevarte a otro hotel donde tienen comisión. Te dirán que el tuyo ha cerrado, que no existe, que ha cambiado de nombre... se inventarán todo tipo de excusas para llevarte donde ellos quieren. Dudo mucho que haya ninguna maldad, no suele ser así. Es solo que intentan ganar un poco más; a parte de la propina que te pedirán cuando llegues. Intenta evitar, si es tu primera vez, esta opción.

Cuando hayas pagado, te darán un recibo que debes dar al taxista (seguramente ya estará esperando justo hayas comprado). Se lo das y le explicas exactamente donde está el hotel. A veces, no conocen todas las calles ni barrios, cosa que complica la llegada, pero paciencia, ya lo encontrarán. Debes mantenerte en tus quinze, ya que sino, puede que te digan que está cerca y te dejan por el barrio. Aquí tu destreza para mantenerte y hacer valer el trato.

El viaje desde el aeropuerto hasta el hotel puede ser un buen momento para preguntar cosas sobre la ciudad, aunque esto puede que el taxiste lo interprete como que necesitas un taxi y te hará una propuesta para que sea tu guía a lo largo de tu estancia en la ciudad. No es mala idea y así lo quieres. Recuerda que, como todo en la India, debes regatear antes el precio. Nunca subas a un taxi o rickshaw sin antes haber pactado el precio.

Para hacerte una idea, si ellos te dicen 100, tu di 40, y puedes llegar a 60. A partir de 60, seguramente pierdes dinero (a ver, este consejo depende de la situación, y es muy general. Tu mismo debes ir viendo e ir cogiendo experiencia, ya que el regateo es todo un arte, y depende mucho de tu estado de ánimo). Aunque también, si piensas, de 60 a 80 rupias, económicamente para ti, es insignificante.

Llegar a la India no es fácil, pero te marcará. Te recomiendo que estés abierta, tranquilo y que solo es el principio. Este gran país ofrece muchas oportunidades para transformarnos; depende de nosotras y nuestra actitud. Pero de esto, ya hablaremos más adelante.

Edgar Tarrés
www.mindfulkit.com

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